Saltar al contenido

EL FUERTE ECO DE LAS POCAS PALABRAS REFLEXION IPUC PENTECOSTAL

EL FUERTE ECO DE LAS POCAS PALABRAS

escrito por:

JUAN ANDRÉS RAMÍREZ

Medir las palabras es una virtud… “En las muchas palabras no falta el pecado; el que es prudente refrena sus labios.” Prov.10:19 RVC.

El llevar buenas relaciones con los demás es parte de llevar una vida espiritual correcta, Dios demanda que sea así pues lo dice su palabra “amarás a tu prójimo como a ti mismo” y amar implica una bien llevada vida y relación con todos. No se puede dejar de mencionar que el principal medio de comunicación entre los seres humanos es la palabra.

Muchas veces el hombre no piensa en eso e ignora el valor que tiene la comunicación y que con tan solo una palabra o gesto puede edificar o destruir a su prójimo y crear o dañar un momento especial.

Todo se puede decir ¡absolutamente todo! sea para informar, para exaltar, para exhortar, para mostrar agrado o disgusto, en fin; todo se puede decir sí se dice en buenos términos y con el tono adecuado, cuando así se hace se está cuidando de dañar o destruir a alguien, esta es la forma constructiva de pensar y actuar.

El mayor ejemplo es el Señor Jesús, en lo personal pienso que no fue hombre de muchas palabras, más bien creo que él abría su boca cuando era necesario, su prudencia lo hacía resaltar entre todos. Tenía tan claro el buen uso de las palabras, de los gestos y las intenciones, que con tan solo una o dos expresiones podía desarmar al más rudo de los hombres que quisiera chocar con él, hacía silenciar al más elocuente de los eruditos y hacerlo reflexionar acerca de sus afirmaciones, pero sobre todo, con una sola palabra, gesto o toque, cambiaba vidas para siempre. La mujer samaritana (Juan 4) si que pudo experimentar tan alto grado de perfección en la forma de hablar del Señor, es una riqueza aquel diálogo.

Él decía lo que tenía que decir, pero sabía cómo decirlo aunque fuera la más dura de las afirmaciones y pudiera crear la más fuerte discordia, molestia o exasperación; siempre lograba hacerse entender y finalizar con su objetivo cumplido, nunca se retractó de haber dicho algo, sino que sus actos eran consecuentes con sus palabras
y el final de cualquier conversación se tornaba en paz y tranquilidad.

Se puede pensar: ¡Claro, pero era Dios mismo manifestado en carne, es obvio que no iba a errar! Claramente su palabra muestra que toda su vida, todo cuanto hizo y dijo, es un ejemplo que el hombre debe seguir, cual perfecto manual de vida. Él vivió por nosotros la condición de hombre, teniendo un cuerpo humano sometido a condiciones iguales a las de cualquier hombre, él también fue tentado, así que puede exigir sin reproche.

Medir las palabras es una virtud… “En las muchas palabras no falta el pecado; el que es prudente refrena sus labios.” Prov.10:19 RVC.

Si el hombre entendiera el valor de una palabra, un gesto o una expresión, haría todo más fácil, más rápido y con menos esfuerzo, no gastaría así tiempo rebuscando palabras con el fin de armar discursos y tratados para conseguir enmendar un error o una falta, y menos el lamentable efecto que produce herir y romper sentimientos, orgullos y honores.

Nadie va a reclamar por un segundo de más que se esté en silencio mientras se piensa que decir, o ¿quién medirá el número de palabras en un argumento para decir fue insuficiente? El hombre mismo es quien se condena por falta de conocimiento y por actuar precipitadamente en la toma de sus decisiones.

Oh, si tan solo el mundo hiciera silencio por un momento, si las miradas no “mataran”, si las pocas palabras que se escucharan fueran llenas de Dios, positivas y amorosas, y las miradas con buenas intenciones llenaran los ojos de la población
¡habría una luz de esperanza!

Hay una solución… Mi Cristo dice por medio de su palabra “Si alguno de ustedes requiere de sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios se la da a todos en abundancia y sin hacer ningún reproche.”
Salomón lo hizo y así también se llenó de añadiduras especiales.
Leer la palabra y meditar en ella (esto acompañado de oración) es la solución.

¿Querer una vida especial y tranquila es posible? Al acercarse a Dios todo cambia. Si se entrega la vida a él sin condiciones, él se encarga de hacer ese cambio, cambio que si el mundo de hoy adoptara seguro todo sería más claro y en verdadera paz.

El fuerte eco de las pocas y bien dichas palabras produce en el corazón del mundo una huella imborrable, quien quiera ser grande mida sus actos y palabras y hallará gracia ante Dios y los hombres.

¡Dios los bendiga!

Para Mas Videos Visita

http://webpentecostal.blogspot.com.co/search?q=videos

Para Letras De Canciones visita

http://webpentecostal.blogspot.com.co/search?q=letra

Si Deseas Ver Mas Publicaciones de Bendición Síguenos en nuestras redes sociales y comparte

Somos Web Pentecostal Musica pentecostal, letras pentecostales, gracias por Visitarnos
Los Videos Publicados y Articulos Contienen derechos de autor y no son propiedad de web pentecostal

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *